| Profiel van BrujaUN POCO DE NADAFoto'sWeblogLijsten | Help |
|
23 oktober ¿CUBITERA OFICIAL?La primera vez que escuché hablar del Cubitos fue cuando me enteré que mi hermano mediano (aunque yo siempre le diga el mayor, puesto que es el mayor de los dos que tengo, ambos más jóvenes, más altos, y más guapos que yo...) empezaba a trabajar allí como camarero. De esto hace ya unos cuantos años, y yo me encontraba exiliada por tierras mañas, también trabajando mucho, y antes que él, de camarera los fines de semana. Así que la primera vez que pisé el bar, me había perdido por Huesca, no conocía la ciudad, y ni siquiera recordaba el nombre del bar. Iba con una amiga que si vivía aqui, salía habitualmente y conocía los baretos de Huesca. Aquella noche iba decidida a ver que tal se le daba servir copas a mi hermano, lo llamé, y le pedí que me recordara aquel nombre que por más que me esforzaba, se negaba a acudir a mi mente.
- Cubitos - me dijo. - Cubitos - le dije a mi amiga. Y lo conocía... cómo no iba a conocerlo? Todo el mundo en Huesca conoce el Cubitos. Recuerdo la primera impresión de cuando llegué desde la Iglesia de San Lorenzo al callejón, maloliente, oscuro y tambaleante (los adoquines ayudan bastante a producir esta última sensación, sobre todo si calzas tacones) No fue muy buena, pero seguí adelante. Abrimos la puerta del bar y nos encontramos unas escaleras que bajaban hacia un barullo que no se identificaba muy bien, abrimos la segunda puerta y sentí como si entrara en otro mundo, una cueva oscura, ruidosa y desconocida en la que sonaba música española y las voces de la gente se mezclaba con ella y con el humo del bar. (En aquella época todavía no se había hecho la reforma, aunque la esencia del garito continúa intacta) No recuerdo que hora era cuando llegamos por allí, pero había gente, aunque no demasiada. Se podía estar, se podía bailar, hasta se podía hablar... Las paredes estaban llenas de carteles, y en una de ellas presidía un dibujo al que no le presté mucha atención. Ni siquiera entré al baño, pero no vaticinaba ser un buen punto de encuentro... Saludé a mi hermano, le pedimos un trago, y después de un rato, nos fuimos a otro sitio. Esa fue mi primera vez en el Cubitos. Pasaron varios años hasta que volví otra vez, con otra amiga, y me las ví y me las deseé para encontrar alquel inhospito callejón que escondía el garito al que quería llevar a los amigos con los que iba. Esta vez fue a primera hora de la noche, con lo que nos encontramos un bar tranquilo, casi vacío, ya reformado, y me pareció un lugar más acogedor que la primera vez. La música era variada, aunque no terminaba de encontrarle un punto definido en mis gustos musicales. Unas canciones me gustaban mucho, otras no me gustaban nada, y otras eran absolutas desconocidas para mi. Y eso os lo dice una que lleva escuchando todo tipo de música desde los 8 años, en todas partes, para todos los gustos... Mis amigos quisieron cambiar de garito pronto, asi que no pude empaparme más del bar, y aquella noche no trabajaba mi hermano, aunque si Luis, su amigo y compañero de piso aquella época, al que no le costó reconocerme, a pesar de habernos visto una o dos veces en la vida. Por cosas del destino, hace un año y medio que empecé a trabajar en Huesca, y he fijado aquí mi residencia. Una de las primeras cosas que hice, fue salir a tomar algo y dejarme caer por el Cubitos, con la amiga de la primera vez. Un portero pequeñito nos abrió amablemente la puerta y aparecimos allí a primera hora,encontrándonos el bar practicamente vacío. Mi hermano hacía ya un tiempo que no curraba habitualmente allí, aunque si seguía Luis, su amigo, y nuevamente me reconoció y se sorprendió de verme por allí. Estuvimos un rato con mi amiga charlando con él, bailamos un poco, bebimos otro poco, y de repente, el bar comenzó poco a poco a cobrar vida, la gente no paraba de entrar, grupo a grupo, y cuando aquello empezaba a animarse de verdad, era la hora de retirarnos a dormir, que al día siguiente teníamos que madrugar. A partir de allí, siempre que mi trabajo y otros compromisos me lo permitían, empecé a acudir de vez en cuando, ya a horas más tardías, y muchas veces tuve que irme porque ya no se cabía, y una que es pequeñita, corría serio riesgo de ser pisoteada, vapuleada y remojada antes de que te dieras cuenta, por aquella fauna que aparecía de repente y sin parar, como riego por goteo, a partir de cierta hora de la madrugada... El ir al baño o a la barra se convertía en una carrera de obstáculos, los mismos que impedían que mi vista alcanzara más allá de la medida de mi nariz. Con la música me seguía pasando lo que al principio. Escuchaba canciones que me encantaban y que poca gente conocía, o eso creía yo. Otras sin embargo no terminaban de gustarme, y de vez en cuando aparecían esas rarezas que me hacían dudar de mi cultura musical. Un día comenté con mi hermano que necesitaba un curro de camarera para los findes, y ya que él conocía a la gente del Cubitos, le pedí que me informara de si necesitaban gente para trabajar. Durante algunas semanas, recibí la callada por respuesta, así que un día decidí acercarme hasta allí un viernes a primera hora a preguntar por mi misma. Por entonces ya sabía que el nombre de la persona encargada del reclutamiento del personal era Nacho, y además de a mi hermano, tenía la suerte de conocer a Guille e incluso de haber trabajado varios días con él. Aquella noche no estaba Nacho, pero si Guille, así que le comenté a él mis intenciones y le pedí que se las comunicara al "famoso" Nacho que yo no conocía. Volví al día siguiente... y terminó mi desconocimiento. Reconozco que utilicé ciertas artes nepotistas, y me presenté como la hermana de... Nacho me confirmó que mi hermano (al que yo creía desinteresado por mi suerte) si le había comentado hacía un tiempo mi petición, pero que en aquella época tenía al equipo completo. Sin embargo, recientemente se había producido alguna baja, así que tomó mi número de teléfono y prometió llamarme. Yo le comenté que tenía intención de trabajar en otro sitio, pero que iría haciendo huecos porque también me apetecía mucho trabajar allí, y poco después Nacho cumplió su palabra y me llamó... Comenzaba mi etapa como Cubitera. Trabajé como camarera por primera vez el jueves de Semana Santa, y a pesar de mi ilusión, me quedé con un sabor agridulce de aquella primera noche. Mis ultimas veces como clienta habían sido en un bar atestado de gente, con un camarero que no paraba de poner vasos con hielo, cubatas, cervezas y chupitos sin parar, sudando a chorro, y esperaba que mi primera noche fuera algo parecido, aunque en el fondo no deseaba tanta paliza... Pero me encontré con que la gente había desaparecido, y Nacho no paraba de preguntarme si estaba bien, y pidiéndome perdón cada vez que tropezábamos en la barra, o me rozaba accidentalmente cuando acudía a hablar o a atender a alguien... Hubo algún momento en que me encontré algo agobiada con aquella situación, pensando que si al siguiente día que me tocase trabajar había tan poca gente como aquella vez, quizá no me llamaran más. Pero la siguiente noche fue bastante más movida, y nos encontramos tres personas en la barra. Me tocó trabajar mano a mano con Golfo, y enseguida hubo una corriente de simpatía mutua que hizo que la noche se pasara volando y además, lo pasáramos bien trabajando. Nacho nos amenizó la noche con su variada oferta musical. A partir de ahí, cada noche ha sido mejor que la anterior, he trabajado junto a Nacho, Golfo, Chema, Emilio y Aythami (A que todos queríais saber como se escribe, eh? pues ya tenéis la exclusiva) Nos hemos reído, nos hemos hecho fotos, me han visto llorar (algunos), nos hemos contado anécdotas, problemas y confidencias, y ultimamente nuestras noches acaban de día, almorzando en el Cillas, abonados al "bocata de pansseta con quesso" También he descubierto gente increíble entre la clientela, me he reído con muchos de ellos, me he agobiado con otros, y una vez.... hasta ligué (aunque de esto me guardáis el secreto...) He bailado detrás de la barra, me han dolido los pies hasta casi llorar durante San Lorenzo, he bebido chupitos de todas las clases y colores, y de vez en cuando... me han dedicado alguna canción! Ahora no concibo mis noches de fiesta sin aparecer por el Cubitos, sin ver a mis compañeros y charlar con ellos, incluso de esperar pacientemente a que abran el Cillas para irnos juntos a almorzar... ¿Todavía alguien duda de que ya me siento CUBITERA oficial? - Me encanta mi "jefe" cuando está de fiesta...- (esto es para que no me echen...) Nos vemos este finde! OS PRESENTO A MIS COMPIS...
El "jefe"
Emilio y Golfo
Nacho y Chema
Guille y Aythami
Aythami y Nacho
Mi y Aythami
Aythami ¿chico martini?
Esto no es publicidad....
Nacho y Emilio
Nacho y yo
LOS BUENOS RATOS QUE PASAMOS CURRANDO
A VECES TAMBIEN SOY CLIENTA... Y MIS AMIGOS TAMBIEN
Si quereis ver más....
08 oktober Caos mentalEn estos dias que no he escrito nada, ni ganas que tenía de hacerlo, han ocurrido tantas cosas, que me resulta completamente imposible contarlas todas.
Solo diré que mi mente ha sido un caos, no he parado de trabajar, y cuando lo he hecho solo me ha apetecido vaguear. He tomado decisiones, he cambiado de opinión mil veces, he pasado de la alegría a la tristeza, de la risa al llanto, del cansancio mas absoluto a la relajación acompañada de paz y buena música...
Todavía no sé como acabará esta etapa y cualquier cosa que diga podrá ser utilizada en mi contra cualquier dia de un futuro cercano... Así que mejor, me callo. Cuando algo sea definitivo, tanto para bien como para mal, lo expresaré aqui de la manera que mejor sepa.
Mientras tanto, he pensado recuperar la continuación del primer relato de "pura" ficción que publiqué en este blog, ya hace unos meses. He intentado seguir con la historia cualquiera que empecé varias veces, y cada una de ellas me ha resultado más dificil de lo que creia.
Pero ultimamente parece que la ficción se me da mejor que escribir mis propios sentimientos, así que voy a intentarlo nuevamente.
Ahora me voy a trabajar.... |
|
|